Bazar de postres… en Mérida!
De vez en cuando es necesario contribuir a una buena obra. Nuestra amiga Jessica sufrió el robo de su cello, un instrumento nada barato y que es su fuente de ingresos.

Afortunadamente hay gente buena que está ayudando a que el mal momento pase lo más rápido posible. Si desean disfrutar de un rico pastelillo y a la vez ayudar a una talentosa música, no duden en darse una vuelta.




